viernes, 6 de abril de 2012

Sacrificio para la Perfección - Capitulo I


Sacrificio para la Perfección
Todo comenzó con la creación de la Academia Shindo, para alumnos talentosos y prodigios, por lo menos esto es lo que los fundadores les comunicaban al publico. Una Academia creada para la mejor formación de alumnos con capacidades especiales, excelentes, prodigios y excepcionales en su trabajo. Pero lo que realmente representaba o lo que quería ocultar, tras el camuflaje, era un gran secreto que solo los mismos fundadores sabían. Se trataba de los verdaderos alumnos especiales, que su talento no era solo en la música, arte o deportes, su verdadero talento era ser una criatura no humana, un ser que el humano ha ignorado por siglos. Era la existencia de vampiros, hombres lobos y brujas, esta academia usaba a humanos talentosos como un simple camuflaje de lo que realmente era. No era solo para proteger a estos alumnos, si no para demostrar que la convivencia entre ellos podía lograrse, uniendo a jóvenes y asi demostrar que ser un vampiro o un lobo no era peligroso para la sociedad y que algún día este secreto seria llevado a la luz. Pero por ahora, fundadores humanos, vampiros y lobos, solo sabían de ello, limitando a que no todos sus estudiantes lo supieran. Por lo menos los humanos desconocían de esto, ya que seria un escandalo y nadie querría que sus hijos asistieran a tal academia.
Con muchos años de antigüedad, esta academia seguía funcionando y aceptando alumnos. Hoy en día, la convivencia era mas pacifica y tranquila que en sus comienzos cuando la cacería de vampiros era un mal habito de los aldeanos. Pero actualmente, con los avances tecnológicos y el internet, un vampiro o un hombre lobo solo se lo veía como una historia de ficción de libros y cuentos antiguos, ignorando por completo su existencia en la vida real.
Los fundadores era un grupo del consejo directivo, compuesta por 5 miembros. La directora Chinatsu Fukushima, una mujer esbelta y muy bella, elegante y seductora a simple vista, pero no era una simple humana, si no una de las brujas mas poderosas y antiguas. El resto de los miembros eran dos humanos, el doctor Kaede y la doctora Minako. Luego estaba uno de los vampiros más antiguos, el Sr. Shunsuke, padre de mellizas que asisten a la academia. Es de mal carácter y siempre esta en contra de las decisiones de los demás miembros, su mayor deseo y secreto es la creación de una raza pura y única. Y por ultimo, un hombre lobo llamado Kenta, el mas bueno y comprensible del grupo y que siempre impide que Shunsuke cometa errores o quiere imponerse ante los demás con malas decisiones y mandatos.
Todos los miembros se encargaban de mantener el orden y el secreto seguro, para no provocar caos entre los estudiantes, haciendo de la academia un gran habiente educativo para todos. Logrando que los estudiantes se relacionen entre si y estableciendo vínculos sin conflictos ni ningún tipo de discriminación. Recibiendo la mejor educación y formación, creando grandes individuos logrando que la academia obtenga un gran prestigio por parte de la sociedad, haciéndose cada vez más famosas por sus enseñanzas y grandes graduados que salen de ella.

Capitulo I: Un principio inesperado.

Mio Nanami es una estudiante de secundaria muy talentosa con el violín y el canto, por su hermosa voz. Tiene 16 años y siempre soñó con entrar en la Academia Shindo, que queda en la ciudad de su abuela, pero por la distancia sus padres nunca se lo permitieron. Aunque para su cumpleaños 16, Mio le rogo a sus padres que la dejaran ir, a demás su abuela la aceptaría como compañera, y vivirían juntas mientras asiste a la Academia. Sus padres no estaban muy contentos con la idea, pero aceptaron ya que ella ya era bastante grande y sabría cuidarse. Mio prometió que no los defraudaría y que cumpliría sus sueños, solo tenia que rendir el examen de ingreso y ya formaría parte de dicha institución como alumna de 4º año.
Una semana después de su cumpleaños, se fue a vivir con su abuela, quien la recibió muy feliz y le brindo todo su apoyo. Ya instalada en su nueva casa, comenzó con sus estudios. Paso casi todo lo que le restaba de verano estudiando, y practicando con su violín, no quería fallar en el examen de admisión. Su abuela amaba escucharla tocar, y más cuando acompañaba esas dulces melodías con su hermoso canto. La ciudad donde vivía ahora, era algo fría ya que estaba cerca del mar. Las personas del lugar eran amables pero la mayoría eran personas de mayor edad, lo cual Mio no entendía porque la Academia tenia tantos alumnos, si en la cuidad no se veía casi ningún joven. Lo primero que se le ocurrió, es que eran de ciudades cercanas y viajaban todos los días para asistir a clases. Curiosa, le pregunto a su abuela, la cual le conto que en épocas de clase se saben llenar los departamentos con jóvenes que los alquilan, una vez que son aceptados en la Academia, ya que vienen de otras ciudades. Sin darle más importancia al tema, Mio siguió con sus estudios muy concentrada y animada, ella iba a lograr su objetivo.
Pasaron días, y asi semanas enteras, las cuales Mio aprovecho para sus estudios y pasar mas tiempo con su abuela, la cual la llevo a todas partes para que conociera mejor la ciudad. Fueron juntas a la playa, ya que aun era verano y hacia mucho calos como para que se la pasaran todo el día encerradas. Eso le agradaba mucho a Mio, ya que desde pequeña, cuando venían a pasar las vacaciones en los de su abuela, ella amaba el mar, la arena y el sol de ahí. Era su lugar en donde guardaba sus más valiosos recuerdos, que más podía pedir, aunque si tenía un solo deseo más y era poder entrara a la Academia de sus sueños.
Ya a una semana del examen, Mio se encontraba estudiando muy duro en su habitación, cuando su abuela llamo a su puerta. Mio, sobresaltada por estar tan concentrada en sus libros, callo de su silla. Su abuela entro y riendo la ayudo a levantarse del suelo.
Abuela – Vamos a tomar algo al jardín y ver el atardecer – Sonriendo, salió de la habitación – Hice te y galletas, con chispas de chocolates como a ti te gustan.
Mio estaba muy feliz – Gracias abuelita, acomodo las cosas y enseguida bajo – Comenzó a cerrar y guardar sus libros en la repisa. Al terminar, bajo y salió al jardín, donde su abuela ya la estaba esperando con las cosas preparadas – Perdón si tarde – Se disculpo con una gran sonrisa.
Abuela – Claro que no, ven siéntate a ver el hermoso atardecer – Mirando al cielo.
Mio también miro hacia el hermoso cielo de color anaranjado – Es hermosos – Suspiro – Esta era una de las cosas que amaba al venir a tu casa en verano, abuelita.
Abuela – Si verdad, hacia ya tiempo que no venias a casa.
Mio – Es que el estudio me tenia ocupada y papa ya no organizaba para venir en el verano. Todo por su nuevo trabajo, lo tiene tan ocupado que ya casi ni escuchaba cuando tocaba el violín.
Abuela – Tocas muy hermoso, te aseguro que él siempre le ha gustado y le seguirá gustando esas hermosas melodías que compones – Le sonrió.
Mio – Gracias abuelita – Sonriendo, muy a gusto por esas palabras que solo las abuelas pueden decir.
Abuela - ¿Y cuando es ese examen?
Mio – Mmm, es en una semana. Pero lo peor es que son dos, uno a la mañana y otro al mediodía, pero solo quien apruebe el primer examen podrá hacer el segundo. Por eso estoy mas nerviosa, debo aprobar si o si el primero.
Abuela – Has trabajado muy duro todo estos días, de seguro serás la mejor – Sonriendo.
Mio la abrazo, no pudo resistirse a tanto cariño – Eres la mejor abuelo del mundo ¿Ya te lo había dicho? – Sonriendo.
Abuela – Pues claro – Riendo – Y tú la mejor nieta, no le digas a tu hermano – Le guiño el ojo y ambas comenzaron a reír sin parar.
Después de una hermosa tarde, y una deliciosa merienda, ambas se fueron a descansar. Mio tardo en conciliar el sueño, ya que sus nervios la mantenían muy pensativa y preocupada, pero parte de ella sentía que iba a lograrlo. Con esa esperanza y autoestima, logro superar sus nervios y finalmente poder descansar.
La semana se paso volando, Mio estaba muy ansiosa y nerviosa, una mescla de sentimientos que hacían que su estomago se revolviera. Esa mañana se levanto a primera hora, no quería llegar tarde. Repaso todos sus conocimientos, tomo su bolso y violín, y salió corriendo a la academia.
Su abuela la saludaba desde la puerta mientras veía que Mio se alejaba – Te ira muy bien, no te preocupes mi niña – La saludo con la mano y regreso al interior de la casa a preparar el almuerzo.
Mio no podía dejar de caminar rápido, estaba apurada y quería llegar sin que nada se lo impidiera, este era su sueño. Pero en el camino a la academia debía atravesar un parque, todo iba bien hasta que hoyo el sonido de un gatito llorar, parecía muy triste o como si estuviera lastimado. Mio no quería detenerse, pero ella amaba los animales y no podía dejarlo ahí llorando. Como había salido temprano pensó que podría ayudar al animal y asi llegar a tiempo a su examen. Asi que comenzó a buscarlo por medio de sus maullidos, pero no lograba hallarlo hasta que un fuerte sonido se sintió tras unos arbustos.
Escarbando entre las ramas, logro encontrarlo, un pequeño gatito negro que tenia una de sus patitas delanteras lastimada. Mio se preocupo mucho – Pobre gatito, perdón, gatita – Sonriendo, le saco las astillas que lastimaban su garrita, que por lo visto estaba jugando en el lugar y piso alguna planta llena de espinas – No puedo dejarte aquí – Dijo Mio muy pensativa, miro su reloj que le indico que aun estaba a tiempo, asi que tomo a la pequeña gatita y la llevo en sus brazos hasta su casa.
La abuela estaba sorprendida de verla tan pronto de regreso, cuando noto lo que su nieta llevaba en sus brazos - ¿Qué paso Mio, esta herida? – Preocupada por el anima, ya que de ella Mio había sacado el amor hacia los animales.
Mio – Solo tenia lastimada su patita, estaba llena de espinas ¿Puedes curarla y dejarla en mi cama?
Abuela – Claro – Tomando a la gatita – Tu debes irte, ya deberías haber llegado.
Mio miro su reloj – Tienes razón – Salió corriendo, ahora si llegaba algo tarde. Traspirada y algo sudada llego a la academia, pero lo único que le importaba era que ya había llegado. Entro al gran y enorme establecimiento y comenzó a buscar el salón que le designaron para el examen, pero no lo encontraba. Estaba perdida, miraba todos los salones pero ninguno era el suyo. En ese momento, una hermosa estudiante pasaba por el pasillo. Mio quedo admirada del hermoso y largo cabello negro que esta llevaba y mas cuando vio sus ojos, eran casi rojos pero Mio pensó que solo eran marrones y ella se imaginaba lo rojo, ya que eso no podía ser. Se armó de valor y le pregunto - Disculpa, estoy perdida ¿Podrías decirme como llegar al salón 3-B? – Acercándose a la joven estudiante, que a simple vista parecía muy aplicada.
La joven la miro con sus enorme ojos de color rojo, eran realmente rojos – Claro, es doblando a la derecha por ese pasillo – Le sonrió.
Mio quedo admirada de esos ojos, es decir, era la primera vez que veía a alguien asi – Gra… Gracias.
La joven sonrió por la cara que Mio puso - ¿Quieres que te acompañe? Mi nombre es Tachibana Hisako y soy alumna de cuarto año – Dándole la mano como saludo.
Mio sonrió finalmente – Un gusto, soy Nanami Mio y si logro entrar también seré alumna de cuarto año – Riendo.
Hisako – Que bien – Sonrió – Entonces te deseo la mejor suerte del mundo, asi podremos conocernos mejor – Mientras caminaban al salón de Mio.
Mio – Gracias –
Hisako – Bueno, este es tu salón. Éxitos Nanami.
Mio – Muchas gracias – Sonriendo – Ah, puedes decirme Mio – Entro al salón.
Hisako – Y tu también puedes llamarme por mi nombre – Se fue despidiéndose con un saludo moviendo su mano derecha y sonriendo.
Mio tomo asiento y el profesor les entrego los exámenes, ella estaba totalmente lista y mas que eso. Cuando el profesor dio la orden, todos comenzaron a realizar el examen. Mientras lo hacia, Mio pensaba que no era tan difícil y que tantas horas de estudio había valido la pena. Al finalizar la hora del examen, todos entregaron y el profesor les indico que podían recorrer la escuela en lo que tardaban de entregarle los resultados. Mio pensó que pasaría horas recorriendo esa enorme escuela, asi que decidió salir a la entrada y tomar asiento en uno de los bancos que daba al gran jardín que esta tenia, y ahí esperara los resultados sin perderse ni nada.
Cuando salió afuera, pudo ver que estaba repleto de personas, alumnos e ingresantes. Era un mundo de gente por todas partes, y en lo único que ella podía pensar en ese momento, era en esa pequeña gatita que había encontrado. Estaba muy preocupada y ya quería volver a casa para ver como se encontraba.
En ese momento, en el que estaba concentrada en lo más profundo de sus pensamientos, un coro de gritos llamo su atención. Un grupo de chicas, que ya llevaban el uniforme de la academia por lo que dedujo que ya eran alumnas, estaban gritando como si fuera un recital, como las fans de un famoso cantante. Entonces ahí fue cuando lo vio, un joven extremadamente hermoso, eso fue lo que pensó. Caminaba entre la montonera de gente y sus fans gritando a su alrededor. Era como un príncipe de ojos azules y cabello negro, con su pálida piel, caminaba a un ritmo muy tranquilo pese a los gritos y acoso por parte de las otras estudiantes. El joven también llevaba ya puesto el uniforme, lo que indicaba que era ya estudiante. Mio no podía dejar de mirarlo, no apartaba su mirada de él, cuando en ese momento el joven levanto la mirada y sus ojos se encontraron.  A pesar de que había una gran distancia entre ellos, Mio sintió como si lo tuviera cerca lo que provoco que se sonrojara y apartara la mirada. Cuando volvió a verlo, el aun la miraba pero se alejaba cada vez mas hasta ingresar al establecimiento. Mio no podía respirar, su corazón latía a mil, y parecía que se iba a salir de su pecho - ¿Qué fue eso? – Murmuro para si misma y puso su mano en su pecho, pudiendo sentir como latía de fuerte su corazón.
Ya había pasado una hora después de esa extraña y nueva experiencia para Mio, cuando sonó un fuerte timbre y un anuncio para los ingresantes. Se les informo que los resultados ya estaban listos, asi que Mio corrió por su nota. Nerviosa y ansiosa, se acercó al cartel donde sus notas estaban pegadas. Encontrando su nombre, comenzó a temblar pero al ver que decía “Aprobado”, salto de la alegría. No sabia como expresar tanta felicidad que llevaba dentro de ella, en ese momento fue interrumpida por un profesor que anuncio que no habría un segundo parcial, que los aprobados del primero ya eran estudiantes de la academia. Nada mas perfecto podría haberle pasado, salvo que el estudiante misterioso apareciera de nuevo frente a ella. Pero como eso no pasó, se conformo y busco su nuevo uniforme para asi volver corriendo a su casa con la gran noticia y para saber como estaba su pequeña gatita.
Entró corriendo y saltando de la alegría, que hiso que su abuela se asustara – Abuela, abuela – Gritaba muy feliz – Ingrese, ingrese. Ya soy alumna de la Academia Shindo – Con una gran sonrisa e inmensa felicidad.
La abuela, la abrazo muy fuerte – Te dije que lo lograrías, te felicito mi pequeña – Muy feliz por la noticia.
En ese momento, Mio recordó a la gatita - ¿Cómo esta la gatita? – Preocupada.
Abuela – Esta en tu cama – Sonriendo – Esta bien, y ahora duerme. Ve a verla.
Mio salió corriendo sin pensarlo dos veces, entro en su habitación y ahí estaba, recostada en su cama como una pequeña bolita de pelos. Mio sonrió y se sentó a su lado, comenzó a acariciarla – Me alegra que estés bien, y creo que encontrarte me dio mucha suerte hoy – Sonriendo.
Cuando una voz en el aire la asusto mucho – Claro que tuviste suerte – Dejando a Mio helada, que comenzó a mirara por toda su habitación.
Se paro de la cama y comenzó a ver de donde provenía esa voz – Que extraño, alguien acaba de hablarme ¿Sera mi conciencia?
Nuevamente la voz de una chica – Claro que no, soy yo – Mio volteo y vio a la gatita despierta sentada mirándola fijamente, en ese momento pensó que estaba loca – No puedes haber sido tu – Riendo, Mio miro a la gatita la cual le respondió muy claro – Te digo que fui yo – Suspiro – La que te esta hablando fui yo.
Mio se desmallo, y cuando despertó pensaba que todo había sido un sueño, pero la gatita salto sobre ella y la miro - ¿Tu no hablaste, o si? – Le dijo Mio.
La gatita volvió a suspirara - ¿Qué pasa contigo? Te dije que si hable, fui yo.
Mio no comprendía por qué pero su pequeña gatita estaba hablando - ¿Cómo es que hablas? No comprendo, se supone que los gatos no hablan.
La gatita se sentó sobre la cama – Mira, los gatos no hablan pero yo no soy un gato cualquiera. Soy un gato mitad vampiro, fui mordida por uno. Ahh, y mi nombre es Izumi, no gatita – Le reclamo.
Mio -  ¿Izumi? ¿Vampiros?
Izumi – Eso dije – replico.
Mio - ¿Qui… Quieres decir que los vampiros existen?
Izumi – Mira, yo también me sorprendí mucho al saber que ellos existen, pero no se mas que tu. Solo sé que un auto casi me mata y un vampiro me transformo y salvo mi vida.
Mio – Es como ese anime que vi, ¿Cómo se llamaba? – Recordando – NYANPIRE – Grito.
Izumi la miro sin entender - ¿Qué es eso?
Mio – Es un anime que vi – Sonriendo – Era un gatito que fue salvado por un vampiro, y se transformo en un Nyanpire.
Izumi – Estas loca.
Mio – Ósea, si. Estoy hablando con un gato que dice ser vampiro, que mas loca puedo estar.- Se cruzo de brazos – Pero asumo que esto no es un sueño, y tú eres un Nyanpire.
Izumi – Prefiero que me llames por mi nombre – seria.
Mio – Mmm, de acuerdo, pero te diré Izu. Desde ahora serás mi gatita, y prometo cuidarte y alimentarte – Sonriendo - ¿Qué dices, Izu?
Izumi lo pensó por un instante – Esta bien – Sonrió – Me gradas después de todo, pero prefiero que guardes esto como nuestro secreto. Si otras personas se enteran de mi, querrán encerrarme en un zoológico o algo de eso.
Mio – Estaba por decirte lo mismo, asi que es un pacto de nuevas amigas – Sonriendo – Lo prometo – Tomo la patita de Izumi para cerrar el trato.
Izumi abrió sus ojos grandes, los cuales comenzaron a brillar – Amigas? Gracias – Feliz de poder encontrar un humano que la quisiera y no como ese quien la tiro a la calle cuando tan solo era una bebe.
A la mañana siguiente, Mio se levanto y lo primero que hizo, fue asegurarse de que Izumi estuviera recostada en los pies de su cama como ella lo recordaba de la noche anterior. Al verla dormida, verla respirar y acostada de esa forma tan tierna que tienen los gatitos, no podía creer que no sea solo eso, si no que era un Nyanpire, como ella había decidido llamarla por ser una gatita vampiro. Por un instante dudo que eso fuese cierto, pero lo que nunca se le cruzo por la cabeza, era preguntar sobre los vampiros. Es decir, su gatita fue mordida por un vampiro, y Mio no pregunto o se pregunto nada sobre ellos.
Cuando Izumi despertó, se estiro y bostezó. Al mirara a Mio, que estaba sentada al borde de su cama, le sonrió y la saludo – Buenos días, Mio.
Mio aun no se acostumbraba a su vos, asi que se sorprendió pero una cálida sonrisa salió de ella naturalmente y respondió a su saludo – Buenos día, Izu – Después se levanto, y fue por su desayuno y el de Izumi.
Izumi solo la miro, y cuando volvió, su corazón se lleno de alegría. Era la primera vez que una persona la trataba tan bien, la alimentaba con cariño y le demostraba su amor. Izumi se sonrojo al ver esa hermosa taza de leche que Mio le trajo, y mientras bebía, sonreía de alegría.
Mio - ¿Esta bien Izu? ¿No quieres algo más para comer o beber? – Sonriendo.
Izumi la miro con su hermosos y enormes ojos – No, gracias Mio. Esta muy rica – Sonriendo con su boquita llena de leche.
Mio – Me alegro – Feliz, mientras se sacaba su ropa de dormir y se colocaba su nuevo uniforme – Ahh, hoy estarás con mi abuela solamente. Es mi primer día de clase, asi que no estaré en casa por unas horas. Por cierto, a ella no le hables como me hablas a mí o la asustaras – Riendo – Si tienes hambre, solo maúlla y ella te dará toda la leche y pescado que gustes.
Izumi sonrió – Entendido, no te preocupes. ¿A que escuela asistes?
Mio – A la Academia Shindo – Orgullosa de decirlo.
Izumi cambio la cara, logrando que Mio se preocupara – Ahh… Ese lugar – Soltó una risa nerviosa.
Mio - ¿Por qué te pones nerviosa? ¿Fue allí donde te mordió el vampiro?
Izumi – Por fin preguntas algo de eso, me parecía extraño que nombrara a un vampiro en mi historia y no hicieras ninguna pregunta al respecto – Suspiro.
Mio - ¿Ahh? – Algo perdida, como solía ser ella de despistada - ¿No fue Drácula quien te mordió? – Sobando su cabeza despistadamente sin entender.
Izumi se agarró la cara con su patita y casi cae a la suelo por las palabras absurdas de Mio – Eres despistada – La miro seria – Claro que no fue Drácula – Le grito - ¿Cómo se te ocurre?
Mio – Entonces si no fue Drácula como lo pensé ¿Significa que hay mas vampiro, existen? – Abrió grande sus ojos.
Izumi - ¿Eres tonta? TE DIJE QUE UN VAMPIRO ME MORDIO – Aturdida.
Mio – Woow, no me llama mucho la atención esas cosas – Riendo – Pero ahora que me lo recuerdas, quiere decir que los vampiros existen – Sorprendida - ¿Y como era el que te mordió?
Izumi – No lo se, no recuerdo muy bien el momento. Pero lo que si recuerdo, es que era muy apuesto – Sonrojada al decirlo – Era un vampiro sexi y joven – Riendo.
Mio – Que pervertida eres, Izu – Riendo – Bueno, ya es tarde. Vuelvo a las cinco, nos vemos Izu – Sonrió y salió de la habitación.
Izumi – Ok, ok – Sonrió – Buena suerte en tu día y cuidado con la gente extraña que se te acerque.
Mio – Ya no soy una niña, ya lo se. Pareces mi padre – Se fue.
En el camino a la academia, fue recapacitando y pensando sobre su charla con Izu. ¿Realmente esas criaturas existían? Esa fue su pregunta mas constante, pero también pensó que podrían ser personas amables, y mas es quien la había salvado la vida a la pobre Izu cuando el coche la atropello. De tanto pensar, casi se llevo por delante un árbol, pero eso no impidió que ella tropezara. Cuando estaba a punto de tocar el suelo, alguien la tomo del brazo y la salvo de una fea caída. Volteo a ver su salvador o salvadora, y ahí es cuando vio a un joven tan pálido como la nieve, con una expresión seria y algo sombría. Sus ojos eran negros como el petróleo y su cabello era plateado, tal vez era albino, es lo que Mio supuso. Pero a decir verdad, era bastante lindo y atractivo.
Mio quedo hipnotizada por esos ojos tan brillantes – Gra… Gracias – le dijo, tartamudeando un poco al principio – De no ser por ti, tendría mi cara raspada o algo asi – Soltó una risa amistosa.
El joven la miro y sonrió, parecía un chico amable, y esa sonrisa había borrado esos pensamientos sombríos que mio veía en el.- No fue nada, se veía fea esa caída – Apenas riendo -  Mi nombre es Hiroshi, Minako Hiroshi.
Mio le dio la mano – Mi nombre es Nanami Mio – Sonriendo – Un gusto.- Por el uniforme, veo que asistimos a la misma Academia.
Hiroshi – Academia Shindo, exacto – Sonrió – Pero yo asisto ahí desde pequeño, y tu cara no se me hace conocida.
Mio – No, entre este año – Sonriendo – Por eso no me has visto antes – Fueron charlando mientras caminaban hacia la academia.
Hiroshi – Me parecía – sonrió – Y ¿A que año vas?
Mio – Este año empiezo cuarto – Riendo - ¿Tu, Hiroshi?
Hiroshi – Yo asisto a quinto año, soy algo mayor – A decir verdad, era muchos años mayor que Mio, pero no hacia falta aclarar el motivo de esa edad. Ya que era un secreto, el cual debía guardar si quería seguir asistiendo a Shindo.
Llegaron a la Academia hablando, no pararon ni un segundo. Mio había encontrado a su primer amigo, aunque no serian compañeros de clase, podrían verse durante los recreos.
Después de entrar al establecimiento, ambos se despidieron y se fueron a sus respectivos salones. Mio creyó perderse al principio, pero logro encontrar su salón. Al entrar y ver todas caras nuevos, hizo que se pusiera nerviosa, aunque al sentarse en su banco esos nervios desaparecieron. Para Mio, era el comienzo de un nuevo y gran año.
Pasaron unos minutos, hasta que Mio se diera cuenta que la chica que conocido en su examen, estaba ahí en su mismo salón. Mio no dejaba de mirarla, quería saludarla pero aun no le tenia confianza. Hasta que Hisako se dio cuenta de su presencia, y ella sola se acercó a saludarla.
Hisako – Mio – Sonriendo – Sabía que lo lograrías.
Mio se sorprendió de la confianza y la amabilidad, con la que la había saludado y se puso muy feliz – Gracias – Le respondió con una enorme sonrisa – No pensé que estaríamos en el mismo salón, que suerte.
Hisako – Si verdad, me alegra que fuese asi. Me caes bien, Mio.
Mio – Eres muy amable – Sin dejar de sonreír – Creo que me gustara mas de lo que pensé, estar en esta Academia.
Hisako – Ya veras que es de lo mejor, todos son muy amables. No voy a negar que haya gente con su carácter personal, claro – Riendo.- Pero ya veras que te relacionas rápido.
Mio – Me alegra escuchar eso, y a decir verdad ya me hice de un amigo hoy por la mañana – Sonriendo – Se llama Hiroshi, cursa quinto año ¿Lo conoces?
Hisako – Hiroshi, Hiroshi… Mmm, déjame pensar – Miraba hacia arriba tratando de recordar, con su dedo índice se daba golpecitos en su labio, como si eso fuese a ayudarla a recordar – Su nombre se me es familiar, en serio. Muéstramelo en el recreo, asi podre saberlo – Sonrió.
Mio – Claro, no hay problema – Sonrió.
Pero su agradable conversación fue interrumpida por la profesora, que ingresaba al salón dispuesta a comenzar con la clase. Y por la cara de seria que llevaba, todos los alumnos obedecieron ya que no querían ser regañados por esa profesora.
La campana sonó, fue como un signo de libertada para los estudiantes, ya querían parar de escribir un poco. La profesora les había dictado casi toda la hora sin parar, sus manos ya no aguantaban y algunos se acalambraron.
Mio salió junto a Hisako del salón, charlando y riendo. Hisako era bastante amable y amigable, y estaba curiosa por saber el talento de Mio - ¿Y en que te destacas? Aparte de ser buena en los estudios – Sonriendo.
Mio sonrió – Amo tocar el Violín, y por lo que dicen mis familiares, soy muy buena – Riendo – También me gusta cantar, ¿Y tu talento, Hisako? – Mientras caminaban a la maquina de jugos.
Hisako – Me gusta tocar el piano, desde pequeña que amo tocarlo y lo hago bastante bien – Sonrió – Cuando algo te gusta, pones lo mejor de ti para que sea casi perfecto.
Mio – Eso es verdad, y al ser algo que te gusta, nunca será una perdida de tiempo. Por eso toco casi todo el día – Riendo – Menos mal que mi abuela ama que le toque melodías.
Hisako – Que tiernas – Mientras compraba un jugo de naranja.
Mio volteo y vio que Hiroshi estaba por ahí cerca – Hisako, mira – Se lo señalo – Ese es Hiroshi.
Hisako volteo, tomando su jugo con un sorbete – Mmm, puede ser, creo que lo conozco por las clases de piano. Vamos a verlo.
Mio – Claro – Camino a donde Hiroshi estaba y lo saludo – Hiroshi – Sonriendo – Ellas Es Hisako, mi nueva amiga.
Hisako sonrió y se presento – Un gusto – Dándole la mano.
Hiroshi las recibió amablemente – Igualmente, y me alegro por ti Mio, ya hiciste amigos.
Mio – En realidad ustedes fueron amables y comenzaron a hablarme, yo soy algo torpe para empezar nuevas amistades – Riendo.
Hisako – SI – Hablo de la nada, asustando a Mio y Hiroshi – Te conozco de las clase de piano – Apuntándolo con su dedo y una mirada de detective a punto de resolver un misterio.
Hiroshi la miro como a una loca – Si, yo toco el piano y te he visto pero no sabía tu nombre.
Hisako comenzó a reír – Si lo se, eres de otro año, pero te he visto con la profesora.
Mio – Hablan tanto del tema que me dieron ganas de oírlos tocar – Sonriendo - ¿Pueden tocar para mi? – Mirándolos como perrito mojado.
Hisako rio – Claro, pero tendrás que venir durante nuestras clases.
Hiroshi – Creo que mañana nos toca una clase compartida con los de curto, tal vez si vienes podrás oírnos.
Mio sonrió – Por supuesto – Emocionada – Mañana estaré ahí para oírlos, como una de sus fans – Riendo – Lo prometo.
Hisako la tomo de la mano – SI – Grito de alegría – Mi primer fan – Comenzaron a saltar, logrando que Hiroshi se avergonzara y se marchara.
Hiroshi – Las ve mañana, antes de que me contagien – Riendo se fue.
Hisako - ¿Tú también tocaras para mi, verdad? – Sonriendo mientras la sostenía de las manos.- También seré tu primera fan.
Mio – Hoy lo traje, con gusto te tocare a la salida, porque soy algo vergonzosa como para hacerlo frente ala resto de la clase – Riendo.
Hisako se puso feliz – Ok, estaré esperando a que termine el día con ansias – Riendo.
Cuando la campaña interrumpió su conversación y de una forma u otra les ordeno ingresar a sus salones. Después de otra hora de clase, Mio almorzó junto a Hisako y Hiroshi. Y al finalizar el día, los tres se quedaron en el salón solos, para escuchar a Mio tocar.

El salón estaba completamente vacío, solo ellos estaba allí para escuchar del violín.
Mio lo saco de su estuche, y Hisako comenzó a gritar como un publico. Hiroshi solo la miraba, y fue entonces cuando Mio comenzó a tocar. Esas dulces melodías sueltas en el aire, era como una droga para los oídos. Tan dulce, coordinada, e impecable, era casi perfecta.
Ambos quedaron enamorados de como Mio tocaba su violín, que cuando finalizo, ya no era solo Hisako la que aplaudía y gritaba como loca.
Cuando Mio volvió a casa, se dio cuenta que ya había hecho amigos, muy bueno amigos y se sentía mu feliz de eso. También orgullosa de si misma, por su manejo impecable del violín. Estaba contenta que no aguantaba las ganas de llegar y contarle su abuelita y a Izu de su maravilloso día.
Al llegar, su abuela fue la primera en enterase durante la cena. Después, subió corriendo a su habitación, con la comida de Izu y su relato del día.
Izumi sonrió al verla con ese tremendo plato, repleto de comida solo para ella - ¿Eso es para mí? – Abrió muy grande sus ojos.
Mio – Claro, todo tuyo – Sonriendo, le entrego el plato de comida.
 Izumi – Gracias – Se lanzo sobre el plato.
Mio – Pensé que no te gustaría, recién estoy empezando a cocinar. Pero tengo a la mejor profesora, mi abuela – Sonriendo.
Izumi – Esta deliciosa, me gusta mucho – Sin parar de comer -¿Y como te fue hoy, en la escuela?
Mio se puso feliz, no aguantaba las ganas a que le preguntara sobre eso – Ahora que preguntas, la verdad estuvo estupendo – Con una enorme sonrisa – Ya tengo dos amigos, Hisako y Hiroshi. Son muy agradables y les gusto oírme tocar.
Izumi ya la había oído esa noche en que se conocieron, asi que sabia porque habían quedado encantados con esa hermosa melodía que solo Mio podía tocar – Asi que la pasaste bien – Le sonrió, ya terminando de comer – Gracias, de nuevo – Entregándole el plato a Mio.
Al día siguiente, Mio se fue directo a la Academia muy emocionada y ansiosa por oír tocar a sus nuevos amigos. Hoy le tocaba a ella ser de espectadora y alentarlos.
Cuando llego, una de las chicas le indico el salón en donde estarían sus amigos a punto de tocar. Hisako la estaba esperando en la puerta del salón, y cuando la vio, salió corriendo directo a ella – Mio viniste, y eso que debías venir mas temprano – La abrazo de alegría.
Mio – Era una promesa, asi que estoy aquí – Sonriendo – A demás muero de ganas por verlos.
Hisako – Entonces entremos, Hiroshi esta a punto de tocar.
Entraron al salón, y tomaron asiento en los bancos del fondo. Hiroshi se estaba preparando para tocar, mientras Mio y Hisako hacían de espectadoras. Cuando comenzó, sus melodías eran tan suaves que hacían que te perdieras en ellas y comenzaras a flotar en lo más profundo de tus pensamientos. Mio estaba muy feliz de poder oírlo, cuando la profesora llamo a Hisako, para que hicieran un dueto con Hiroshi, ya que eran unos de los mejores pianistas de toda la Academia.

Ambos hacían la mejor melodía, era una combinación perfecta, provocando que Mio flotara e imaginara cosas hermosas, pero todo fue interrumpido cuando un estudiante llego tarde al salón. Mio lo miro y quedo hipnotizada, era el joven que había visto esa ves. No podía despegar sus ojos otra vez de él, era como un imán.
El joven se disculpo por la interrupción, la profesora solo lo miro y le dijo – Por esta vez te perdono, anda y toma asiento Haru.
Al oír su nombre, Mio sonrió por sus adentro, a demás de lindo parecía un chico amable. En toda la hora no dejo de mirarlo, hasta que l timbre sonó y todos salieron. Mio lo siguió con la mirada, pero este camino tan rápido que lo perdió de vista.
Hisako apareció tras ella - ¿Qué tal estuvo? – Pregunto con una linda sonrisa.
Mio – Uhh! – Se sobresalto – Me encanto, ambos tocan muy lindo – Sonriendo.
Hiroshi – Si, pero Haru la atrapo mas que nuestra composición – Riendo.
Hisako la miro – ¿Haru? Bueno, para él es fácil atraer toda la atención – Sonrojada.
Mio noto esa expresión y dedujo que eso significaba solo una cosa, que a Hisako le gustaba Haru. Pero sin tocar el tema, siguió con su día. Al finalizar la primera ronda de clase, durante el almuerzo, Mio se armó de valor y le pregunto sobre Haru – Hisako ¿Haru es popular aquí, verdad?
Hisako sonrió – Claro, es como un príncipe – Riendo – Es bastante sexi, como para que las chicas no lo amen – Riendo.
Mio – Woow, asi que es de esos chicos – Riendo.
Hisako - ¿Te gusta, verdad? – Sonrió.
Mio – AHHH – Se puso toda roja – No… No… No es eso – Nerviosa – Solo tengo curiosidad – Negándolo por completo.
Hisako comenzó a reír – No tiene nada de malo que te guste, es decir, solo míralo. Es completamente hermoso, pero al parecer nadie es digno de él, ni yo. Nadie lo conoce, todas somos como sus fan – Puso una mirada triste esta vez, como si decir eso le doliera – Al parecer no le da la oportunidad a ninguna – Soltó una risita – Que gracioso.
Mio – Chico… Misterios? – Sorprendida – Parece solitario también, pero al ser popular debe tener muchos amigos.
Hisako – Siempre esta rodeado de chicos y chicas, trata bien a todo el mundo. Pero por ejemplo, en época de san Valentín, no recibe ningún chocolate por compromiso, solo de amistad – Suspiro – Yo supe hacerles unos, pero al enterarme de eso le dije que solo eran de amistad y los recibió pero al abrirlos y ver que escribí algo mas, los tiro al sesto de basura.
Mio – Que malo – Espantada – Y parece tan amable.
Hisako – Lo es  - Sonrió – Pero no quiere crearle falsas ilusiones a las chicas, aceptando chocolates por compromiso. Creo que lo entiendo – Riendo.
Mio – Tu si que eres mu buena persona – Sonriendo – Sabes, es lindo, pero no creo se su chica – Riendo – Asi que no vale la pena intentarlo, solo seremos sus fans – Le guiño el ojo y comenzó a reír.
Hisako – Eres loca – Riendo – Pero me gusta mirarlo – Sin parar de reír – Pero apuesto a que si le tocas el violín, quedara enamorado de ti completamente – Sonriendo.
Mio – Si, claro – Riendo – No lo creo.
Asi pasaron el resto del día, riendo y conociéndose una a la otra. Haciéndose más intimas y buenas amigas.
Otro día mas, había sido maravilloso para Mio, que al llegar le conto todo a su abuela y a Izumi que las escuchaban muy atentas. Izumi siempre le preguntaba por su día, se habían vuelto mejores amigas, era loco decir que una gatita era su mejor amiga pero era cierto y estaba feliz por ello. Su vida estaba cambiando, pero a ella le gustaba, y mas que su confidencia era s garita Nyanpire. Era raro decirlo pero a Mio no le molestaba, y de lo despistada que era, no se preguntaba por los vampiros, solo quería ser feliz durante su vida en el secundario. Y mas que estaba con su abuela, a la cual ella amaba mucho y ambas eran muy unidas.
Los días pasaban, y Mio se acostumbraba a vivir ahí, conociendo mas y mas a Hisako y Hiroshi, quienes se volvieron grandes amigos en poco tiempo. Los días pasaban y su estadía en la Academia se volvía cada vez mas agradable, sin contar que su curiosidad por Haru, el estudiante extraño, aumentaba cada vez mas para Mio. Quería volverse más cercana, saber más de él. Era como si algo en el, despertara gran curiosidad en Mio y no se detendría hasta saber aunque sea algo insignificante de él.
Era algo loco, pero a Mio le pareció divertido y mas porque Hisako la acompañaba en todo, y mas en hacer locuras.  Al único que no le gradaba mucho la idea de que Mio se acercara a Haru, era a Hiroshi que estaba algo preocupado por el interés que Mio había despertado hacia ese chico.
De todos modos, Mio y Hisako hacían de las suyas, y los días seguían pasando. Mio estaba feliz, feliz de un nuevo comienzo, sin saber que le prepararía el destino para ella.

Continuara… 

4 comentarios:

  1. Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Lo Ameeee *-*

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  2. Hola! Soy Raven Collins, y llevo un blog en el que expongo mi historia. Encontré tu blog casi por casualidad y de entrada me pareció muy interesante. Tanto la temática como la idea. Quiero leer tu historia, a si que cuando la termine de leer te comento.
    P.D: Mi historia tambien trata de vampiros ^^.
    Un saludo!

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  3. Oooh! ¡me encantó *_*! ya lo sigo jeje, felicitaciones por la historia, es increible >.<

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